Las escaleras de baño y reductores son aliados fundamentales en las primeras etapas del aprendizaje del baño. Ofrecen al niño la ayuda necesaria para subir y sentarse con seguridad, fomentando su autonomía de forma cómoda y progresiva. Con diseños estables, antideslizantes y fáciles de limpiar, permiten que los pequeños se familiaricen con el inodoro de manera segura y tranquila, facilitando la transición hacia hábitos de higiene independientes.